El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en el.
Hace unos días subí hasta la ladera de un volcán (Montaña de la Horca) que está a veinte minutos caminando desde casa, con el fin de coger algunas piedras volcánicas para hacer plantas de acento, usando como recipiente estas piedras. Me traje tres que elegí por sus formas, colores, y por las oquedades para poder plantar. Hay que indicar que estas piedras son ligeras, porosas, conservan muy bien la humedad, incluso se pueden colocar en una bandeja con un lecho de agua para regarse por capilaridad.
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