Hay que subir la montaña como viejo, para llegar como joven.
Cuando comencé a publicar en este blog, lo hice animado al tropezarme con el blog de Juan Antonio (http://carthago2009.blogspot.com/) y ver su entrada sobre los olmos chinos desde esqueje de raíz. En esta ocasión les voy comentar mi experiencia con los esquejes de raíz. Al igual que Juan Antonio, comencé experimentando con los olmos chinos.

Estos son muy fáciles de reproducir. Se puede usar todos los restos de las podas de raíces cuando hacemos los trasplantes, así que ojo a la época de trasplante y no tiren esos restos de raíces. Estas suelen tener unas curvas muy interesantes y además se pueden modelar con alambre.

Son ideales para hacer raíces expuestas, enraizados sobre piedra, cascadas y semicascadas, azotados y erectos de todo tipo. Otra característica especial de esta especie es lo rápido que crece si la plantamos en la tierra o en un contenedor grande; en dos o tres años podemos tener un bonsái formado.


Para proceder a plantar estos esquejes le hacemos un corte limpio por la parte arriba (que no quede desgajado) pues es por esa parte por donde van a salir los nuevos brotes. Se plantan como cualquier otro esqueje, con la parte de raíces finas introducido en el sustrato, dejando por fuera de este el tamaño que estimemos oportuno.

El sustrato que uso es a base de akadama y turba, dándome buen resultado. Se colocan en semisombra y en un mes aproximadamente (dependiendo la época del año) ya han brotado. Suelen salir varios brotes, pudiendo seleccionar los más interesantes para el diseño.


Últimamente he experimentado con otras especies, dándome buen resultado el Ficus neriifolia (F. salicifolia), si bien aun no se como evolucionarán, ni que formas podremos darles. Los he hecho con raíces no muy gruesas y quiero probar con algunas de mayor calibre.

Así mismo, tengo una pequeña Bougainvillea glabra obtenida con el mismo procedimiento. De esta ultima ya sabia que era posible debido a que, cuando quedan raíces en el suelo, tras arrancar una Bougainvillea, estas emiten brotes.












Elegimos las ramas de las que queremos que se emitan raíces aéreas y les realizamos un pequeño corte en la parte inferior, aplicándole a estos hormonas de enraizado.
A continuación procedemos como si hiciésemos un acodo, cubriendo el corte con turba para enraizar o musgo de fibra larga, los cuales se han humedecido previamente, cubriéndolo todo con un plástico transparente para poder observar cuando salen las raíces. Como estas se producen mejor en la oscuridad, suelo cubrirlo todo con papel de aluminio para que se pueda retirar con facilidad para poder observar. El sustrato tiene que estar siempre húmedo, sin estar encharcado. Toda esta operación se realiza en el periodo de mayor actividad de la planta, es decir, desde el verano hasta mediados de otoño.
Una vez que hemos comprobado que las raíces ya se han emitido, retiramos el plástico y los restos de turba y hacemos, con papel de aluminio, un tubo que vaya desde el nacimiento de las nuevas raíces hasta la tierra, procurando que estas discurran por el interior de dicho tubo. Este se mantendrá húmedo con la propia agua de riego.
