Con el viento la rama dura se rompe; la flexible nunca estará recta.
En este corto de Ryoko Onishi de unos 7 minutos, se muestra como al Sr. Ted Oka de 83 años, hijo de inmigrantes japoneses en Estados Unidos, el bonsái le ha dado y le sigue dando satisfacciones, energía y vida.
Está en ingles y las imágenes no son de muy buena calidad, pero vale la pena verlo. Espero que lo disfruten.