Para ganar conocimiento,
agrega algo todos los días; para ganar sabiduría, elimina algo todos los días.
Y eso es concretamente lo que
me pasa con esta planta silvestre que encontré en el borde de un barranco, que
no tengo ni idea de lo que es. Se parece a los Rabo de Gato (Pennisetum setaceum) junto a los que
crecía, pero no lo es, pues sus hojas se parecen mas a las de los juncos, pero
mas débiles. Una vez sacarlas de la tierra, plante tres en macetas y tras unas
semanas en las que reaccionaron bien, me traje una para casa, poniéndola en
esta pequeña kurama de las que aun me
quedaban, de tantas que hice. Un poco de musgo para contener el sustrato y a ver
como se adapta a su nuevo hogar. Su altura con la maceta es de 25 cm.